Un archivo web captura y conserva versiones de páginas web a lo largo del tiempo, lo que permite a cualquiera ver lo que mostró un sitio en una fecha determinada. Los archivos son indispensables cuando un sujeto elimina o edita contenido: prueban lo que alguna vez se publicó y recuperan páginas que de otro modo desaparecerían.
Preservar sus propias copias de evidencia a prueba de manipulaciones mientras trabaja es una buena práctica, porque el contenido en línea puede desaparecer en cualquier momento.