La línea «De» visible de un correo se falsifica con facilidad. La verdad vive en el encabezado de correo — los metadatos ocultos que registran los servidores que cruzó un mensaje y las comprobaciones de autenticación que pasó o falló. Leerlos te dice de dónde vino realmente un mensaje y si conviene confiar en él.
Lo que necesitarás
- El encabezado completo y en bruto del correo (la opción «mostrar original» o «ver fuente» de tu cliente)
- Una herramienta de análisis de encabezados de la categoría Números de teléfono y correos
- Búsquedas de IP y dominio de la categoría Nombres de dominio y usuarios
Pasos
- Extrae el encabezado en bruto. Abre la fuente original del mensaje para ver cada campo, no solo el resumen amable que muestra tu cliente.
- Lee la cadena Received de abajo hacia arriba. La línea «Received» más baja suele ser el origen; cada línea encima es el siguiente salto. Súbela para encontrar el primer servidor de envío y su dirección IP.
- Comprueba los resultados de autenticación. Mira SPF, DKIM y DMARC. Los fallos — o un dominio «De» que no coincide con el servidor de envío — son fuertes señales de suplantación.
- Geolocaliza y atribuye la IP de origen. Busca la IP de origen para su propietario y ubicación aproximada; contrasta los registros WHOIS del dominio remitente.
- Correlaciona con el contenido. Sopesa el origen técnico frente a las afirmaciones, enlaces y adjuntos del mensaje para juzgar si es legítimo, suplantado o phishing.
Errores comunes
- Confiar en el nombre visible. No tiene autoridad; solo la cadena de encabezados y los resultados de autenticación la tienen.
- Leer mal el orden de los Received. Lee de abajo hacia arriba — invertirlo te señala tu propio servidor de correo, no al remitente.
- Olvidar relés y servicios. Listas de correo y plataformas de marketing añaden saltos legítimos que pueden parecer sospechosos si se leen mal.
Verifica tu resultado
Has rastreado el correo cuando puedes nombrar el servidor y la IP de origen, indicar si SPF/DKIM/DMARC pasaron, y explicar si la dirección «De» es genuina o falsificada.