El DNS pasivo es una base de datos histórica de respuestas DNS: un registro de qué nombres de dominio se resolvieron en qué direcciones IP y cuándo. Mientras que una búsqueda de DNS normal le indica dónde apunta un dominio en este momento, el DNS pasivo le indica dónde apuntó el mes pasado, el año pasado y todos los cambios intermedios.
Esa historia es un pivote poderoso. Revela la infraestructura que un objetivo ha abandonado desde entonces, vincula dominios que alguna vez compartieron una IP y expone el movimiento de hosts maliciosos mientras saltan entre proveedores. El DNS pasivo es recopilado por sensores que observan resoluciones reales, por lo que captura registros que nunca debieron encontrarse y que las búsquedas actuales se perderían por completo.