Un token de miel es un cebo colocado deliberadamente que no hace nada útil excepto informar cuando se toca. Podría ser un documento que llama a casa cuando se abre, un inicio de sesión falso que alerta sobre su uso o un enlace de seguimiento único. Debido a que un usuario legítimo no tiene motivos para interactuar con él, cualquier acceso es una fuerte señal de que alguien está husmeando.
Los Honeytokens cortan en ambos sentidos en OSINT. Los defensores y las personas preocupadas por la privacidad los utilizan para detectar cuándo se están investigando sus datos o cuándo se abre un archivo filtrado. Los investigadores, a su vez, deben asumir que los documentos, enlaces e imágenes que encuentran podrían ser tokens de miel: abrir uno en un dispositivo atribuible puede revelar su IP, ubicación y el hecho de que está mirando. Es una razón fundamental para trabajar desde un entorno aislado.