El egosurfing es la práctica de investigarse a sí mismo con las mismas herramientas que usaría un investigador en un objetivo: motores de búsqueda, sitios de búsqueda de personas, verificadores de violaciones, búsqueda de imágenes y plataformas sociales. El objetivo es ver tu propio huella digital desde fuera: lo que un extraño, un empleador o un adversario podría reunir sobre ti a partir de fuentes públicas.
Es el punto de partida natural para el trabajo de privacidad personal. Al encontrar lo que está expuesto (una dirección antigua en un sitio de intermediario de datos, una foto que revela su ubicación, un correo electrónico violado), aprende qué eliminar, bloquear o monitorear. Si se practica con regularidad, el egosurfing convierte la privacidad de una suposición en un ejercicio mensurable.